lunes, 1 de abril de 2013

CATARATAS Y LLAMAS

Martes 22/01/13 Nos comentaron que cerca del hotel estaba la Laguna de los Patos y que valía la pena visitarla, intentamos hacerlo por la mañana, pero por las lluvias del día anterior las maquinas de vialidad estaban reparando el camino y no se podía pasar. Cambiamos de planes y optamos por ir a la Garganta del Diablo. Hay dos formas de ir. Caminando o en vehículo. Son dos caminos diferentes que solo coinciden un trecho en el comienzo. Tenia toda la intención de hacerlo caminando pero unos meses antes, hubo algunos casos de violaciones en ese sendero y no me atreví a hacerlo. Cuando comenzamos a transitarlo en vehículo, vi que había bastante gente que lo hacia caminando y me arrepentí. El camino para vehículos es de cornisa, de tierra y en lineas generales esta en buen estado,pasa un solo coche y la pregunta del millon es que pasa cuando te encontras uno de frente? Por suerte no nos paso. Desde el camino se ve Tilcara y bastante mas. Para acceder a la Garganta se paga una entrada de $.5 los mayores. También hay que registrarse. Se bajan unos metros y hay un arroyo por la izquierda y una pasarela para ver la caída de agua de un par de metros,a la derecha. Nos habían comentado que remontando el arroyo se llega a una cascada mas pequeña. Una vez mas por las abundantes lluvias anteriores no lo pudimos hacer, porque el arroyo estaba demasiado caudaloso. A metros de la entrada a la Garganta hay un pequeño puesto donde venden empanadas y tortillas. Almorzamos ahí y pedimos empanadas de carne y de queso con quinua a $.4, cada una. Unos tablones como asiento y un cajón de manzana como mesa, jugo de naranja recién exprimido y unos pasos la señora amasando las tapas para las empanadas. Un poco de charla con ellos y algunos colibríes volando muy cerca. Diria que fue lo mejor de este paseo. Por la tarde fuimos a un lugar que se llama "Caravana de LLamas", hacen excursiones a Salinas y City Tour. También permiten entrar en los corrales y cuidar y alimentar a las llamas. Uno de los guías te cuenta su historia y sus características. Esta un poco desorganizado, pero hay mucha amabilidad y te sentís como en casa. Después de los corrales, mate con torta y facturas. Pagamos $.30 por persona. Cenamos en "El Tata", milanesa con fritas, milanesa napolitana con ensalada, lomo con fritas y tres bebidas ($.150.00). Las papas estaban crudas, las milanesas tenían nervios y grasa. Para nada recomendable. Es un lugar para evitar.