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miércoles, 15 de julio de 2015

PUNTA DELGADA, UN FARO, ELEFANTES MARINO Y UN CORDERO SUBLIME.

Despues de un dia disfrutando Playa Pardelas http://nomebastaronlosojos.blogspot.com.ar/2015/07/peninsula-valdes-playa-pardelas.html atardece sobre Puerto Piramide.
Un nuevo dia, y vamos hacia Punta Delgada, en el camino una pequeña pinguinera.
En Punta Delgada se puede acceder a una reserva de elefantes marinos, si se consume en el faro la visita es guiada y se puede acceder a una zona de la pasarela mas cercana a la playa, lo que permite verlos mejor. Nos cuentan tambien en el paseo que el Faro, es el original y aun funciona y es manual.
En el restaurante del Faro degustamos un delicioso cordero a la cruz, en su punto, crocante, dorado acompañado por papas rusticas. El precio? solo dire que valio la pena.

domingo, 8 de marzo de 2015

jueves, 1 de mayo de 2014

PUNTA TOMBO, el ultimo dia...

7 de Enero de 2014 Un nuevo dia en LA ANTONIETA mas ventoso que el anterior.El plan del dia: jugar con las camionetas en una cantera (idea de los hombres, obvio). Luego Trekking y playa. La cantera esta cercana al casco de la estancia, y llegamos en cuestion de minutos. Hicieron algunas subidas, bajadas, giros y todo lo que se les ocurrió. No preste demasiada atencion, no es lo mio. El material que se extrae de la cantera se usa para el pavimento de las rutas y aun esta en funcionamiento. De ahi nos dirigimos al Cañadón del Paisano, es un pasaje angosto con paredes de piedra y desniveles, siempre en bajada. Hay en la ruta varias dificultades, como descensos abruptos y grandes piedras, pero según nos dijeron eran sencillos de hacer. Comenzamos el recorrido entonces, acordando encontrarnos al final del cañadon. El comienzo es sencillo solo tuvimos que bajar unos desniveles de un metro, facilmente salvables, las paredes de piedra inestable se alzan a los costados y no se pueden trepar. Algunos metros mas adelante otro descenso se presenta, y es insalvable, al menos sin cuerdas. Una caida recta de al menos tres metros en un ancho de un metro y medio. Bajar era imposible, subir por los costados tambien, tuvimos que retomar el camino y recién ahi, pudimos seguir y bordear el cañadón desde arriba, esperando encontrar mas adelante un lugar por donde fuera posible bajar.
Al caminar por el borde del cañadón escuchábamos a lo lejos los gritos del guanaco vigia, advirtiendo que se acercaba alguien, y poco después veiamos correr a la manada y parar un poco mas lejos para observar nuestros movimientos. Un trecho mas adelante, el cañadón hacia un desvio y tenia una pendiente mas suave,con arbustos y algunos arboles,decidimos intentar por ahi el descenso, donde lo mas complicado fue apartar los arbustos espinosos y encontrar un lugar que no fuera peligroso pisar, ya que el suelo estaba cubierto de hojas y ramas secas y nos habían advertido de la presencia de escorpiones. Finalmente lo logramos y continuamos nuestro camino por el cañadón para encontrarnos con quienes nos esperaban al otro lado. A nuestra derecha la pared se elevaba en varios metros y había allí, tres nidos de águila mora, aunque ellas no. Hay al final un pequeño arroyo y unas construcciones muy antiguas.
Lo siguiente era almuerzo en la playa, patos, pinguinos y gaviotas se paseaban muy tranquilos hasta que nuestra llegada los espanto. Almorzamos ahi mismo, unas deliciosas empanadas de carne de capon, jugosas en su interior y crujiente la masa. Una delicia. Paseamos un rato por la playa y sigo asombrada y maravillada por el color del agua y su transparencia.
Alrededor de las 15 hs. fuimos a recorrer la estancia, otra cantera ya en desuso donde si habia águilas moras y grupos de ovejas que corrían espantadas ante nuestra presencia. Regresamos al casco, merendamos y luego salimos a cabalgar. Caballos tranquilos y de buen andar, nos llevaron sobre lomas y nos bajaron de ellas, las liebres saltaban y corrían a nuestro paso, el cielo inmenso, el viento, el horizonte tan limpio...
Cena temprana, hoy fue nuestro ultimo dia en LA ANTONIETA y mañana al amanecer partimos rumbo a GUALJAINA. La cena, un delicioso capon a la parrilla y un paseo corto hasta el galpon de esquila.
El CAPON merece un comentario aparte, ya que fue lo que comimos durante nuestra visita y es delicioso. Es un cordero macho capado que por su cercania al mar, se alimenta de las algas que la marea deposita en la orilla. Esto le sa a su carne un sabor y una textura muy particular, totalmente aleja del sabor a veces asalvajado que tiene esta carne.

sábado, 3 de agosto de 2013

Villa Epecuen...o lo que el agua nos dejo...

15/07/2013 VILLA EPECUEN es mi destino de hoy. Despertamos temprano y fuimos a comprar provisiones para tener en la cabaña. Al regreso como aun era temprano para almorzar y soy demasiado inquieta para esperar tranquilita a que se haga la hora del almuerzo, opte por ir caminando hasta VILLA EPECUEN. Sabia, que desde la cabaña, hay dos caminos, uno de 7 km y otro de 12 km. Opte por el mas corto, sin mas referencia que a lo lejos unos arboles secos. El camino es de tierra en buen estado y se hace con facilidad. Solo al principio hay algunas casas y luego pasando una arcada, se llega a la laguna.
En el acceso esta el Cristo, que en un tiempo estuvo cubierto hasta la mitad por la laguna. y la laguna misma. Tiene, bajo el sol, un color azul intenso y unas ondas suaves que apenas turban el espejo. Hay, un poco mas lejos, algunos flamencos levemente rosados y tocones blaquecinos de arboles.
Hay un balneario en sus orillas, ahora desierto. Del lado opuesto del camino, restos de agua estancada, que dejo la laguna al retirarse. Su aroma impregna el aire y los patos la hacen suya. El camino de tierra, se transforma en asfalto y llama la atención el buen estado de conservación. Aparecen, a los lados del camino, hileras de arboles, blancos y sin follaje. Se adivina a lo lejos, la silueta del matadero. Construcción realizada por el Arq. F.Salamone. Tiene el estilo que lo caracteriza, y cuesta creer que aun se mantenga en pie. Tiene el encanto de las propiedades ruinosas, pero es una pena que no le den la importancia historica que tiene.
Pensando en la caminata del regreso y en el hambre que ya estaba agazapada, decidi volver. Almorzamos en un restaurant llamado "Sciacca", cerca de la plaza. Ravioles de ricota (2), uno con salsa bolognesa y otro con fileto y un bife a la piedra con papas fritas, tres bebidas y dos cafes, gastamos $.270. La atención es buena aunque algo lenta, y la comida era buena. No mas. No menos. Por la tarde fuimos a Villa Epecuen por el camino largo. La diferencia que hay entre estos dos caminos, el largo y el corto, es que en el primero se pasa por la antigua estación de tren. Hay en ella un museo con algunas cosas de la epoca y algunas otras rescatadas de la villa. Tambien hay fotos de la epoca. Se cobra una entrada de $.10 por persona, pero no siempre hay quien la cobre,de todas formas el Museo estaba abierto y se recorre en 10 minutos. En las vias abandonas, corren las ovejas dueñas del campo. Trate de agarrar una, pero fue imposible. o corren muy rapido o yo estoy totalmente fuera de estado.
Siguiendo el camino, se llega a la Villa Epecuen, hay una gran avenida, flanqueada por los restos de edificios destruidos,es extraño ver las paredes caidas y solo algunos dinteles en pie o como los bancos y maceteros de cemento se conservan intactos. Caminando tranquilo y observando con cuidado se pueden encontrar restos interesante, camas, cocinas,lavatorios, cacerolas marrones por el oxido y carcomidas por años de salitre;un horno de barro semienterrado en el limo y botellas de vidrio con la pintura borrada, pero por la forma facilmente identificable como Teem. El silencio, los edificios blanqueados, los arboles secos, los pájaros que se posan en las ruinas otorgan al lugar un aire de irrealidad que no encontre en otros lugares. Sin conocer la historia, pensarias que sus habitantes murieron y la ciudad fue destruida. Por suerte no fue así. Al regreso, pasamos por el cementerio, tambien estuvo durante años sumergido bajo las aguas, pero ahora la laguna bajo lo suficiente para dejar las tumbas al descubierto. Los cristos y las cruces están carcomidos por la sal. Los muertos vuelven a tener flores.
Por la noche cenamos en el Hotel Epecuen, Filet de merluza con pure mixto, ravioles de verdura con fileto, lenguado con ensalada, 3 bebidas, dos cafes y un bombon suizo, gastamos $.290. El servicio fue lento, la decoración buena, y la comida mediocre.

domingo, 28 de julio de 2013

VACACIONES DE INVIERNO...CARHUE

14 de Julio Como es nuestra costumbre salimos cerca del mediodía, el viejo no tuvo inconvenientes ni sorpresas, paramos en Saladillo para almorzar en un lugar de paso. A la altura de Manuela hay un cartel en la ruta que dice ¨RUTA EN PESIMO ESTADO¨, y bueno el dicho ya lo dice bien claro, el que avisa no traiciona. Alrededor de las 18 hs. llegamos, Carhue, es una ciudad en la Provincia de Buenos Aires, mi primera impresión es la de un pueblo chato, donde destacan la iglesia, la torre de agua y por supuesto la Municipalidad obra del arquitecto Francisco Salomone. Las calles son anchas, con boulevares en casi todas ellas. Es un lugar que esta muy limpio y prolijo, aunque da la sensación, al menos a mi, que fue proyectado para un futuro con gran afluencia de gente y movimiento, pero que hasta ahora no llego. Supongo que esto seria porque es la ciudad cabecera del partido Adolfo Alsina. El complejo donde estamos parando, es grande, tiene varias cabañas, una zona de camping, una pileta con aguas termales cubierta y climatizada y una al aire libre, cancha de fútbol, de tenis y una zona libre y parquizada. Hay poca gente, el camping esta vacío y solo algunas cabañas ocupadas, la pileta cubierta es lo mas demandado ya que tambien vienen de otros hoteles que no tienen pileta. La cabaña que nos toco,es muy amplia aunque muy sencilla, pero tiene a su favor dos puntos muy importantes y que dejan en el olvido las cosas que tal vez no esten tan buenas: muy buena calefacción y agua caliente y abundante a toda hora.
Por la noche salimos en busca de un lugar para cenar...y se nos complico mas de lo que esperábamos. Arrancamos hacia la plaza, habitualmente en los pueblos todo esta cerca de la plaza, la iglesia, la municipalidad, los bancos, la oficina de turismo, los bares, farmacias, etc. Bueno, parece que Carhue, difiere un poco del resto. Tiene la plaza, por supuesto y la iglesia y la Municipalidad, el resto esta un poco mas disperso. Dimos vueltas, y mas vueltas, y casi vencidos paramos a alguien para preguntarle donde estaba el centro. y, si...nos miro casi con pena. Y nos dijo, un poco alla, un poco aca. No, no hay centro. Seguimos buscando, y preguntamos por algún restaurante a unas chicas y nos guiaron hacia uno llamado Il Cavallino. El lugar tiene toda la ambientación que alguien que vive en una ciudad como Buenos Aires espera encontrar cuando va al campo. O sea, asador, paredes de ladrillo, fotos antiguas, colecciones de: estribos, mates, planchas, y un montón de cosas mas. Y por supuesto pero no por eso, menos importante, una gran estufa a leña. El sistema es de tenedor libre, con entradas de ensaladas y algunos fiambres que debía cortarse uno mismo.Las berenjenas en escabeche y la lengua a la vinagreta estaban muy buenas. Luego se continuaba con la parrilla, papas fritas y/o ensalada. Las papas realmente estaban muy buenas, lamentablemente la parrilla, que consistia en tira de asado, matambre, chorizo y vacío, no era nada buena. Evidentemente habían recalentado lo que quedo del dia anterior o del anterior a este. Pagamos, mas las tres bebidas $.200.

domingo, 9 de junio de 2013

PUEBLOS DE BUENOS AIRES. Carlos Keen

Hace varios años atras la Argentina tenia una red ferroviaria importante, Conectaba muchos pueblos pequeños que estaban alejados de las rutas. Tuvimos un presidente que decidió cerrar aquellos ramales que no funcionaran (al menos según sus criterios, ya que olvidaron la función social que tiene el tren). Muchos de esos pueblos se fueron despoblando quedando allí solo los residentes mas viejos, ya que los jóvenes debían emigrar para conseguir trabajo. En la provincia de Buenos Aires, principalmente los mas cercanos a la Capital, se convirtieron y continuan haciendolo en pueblos turísticos. Cada uno de ellos buscando atraer con alguna característica en especial, ya sea por su gastronomia, por su historia o su paisaje. Carlos Keen es uno de ellos, esta cerca de la ciudad de Luján y es conocido por ser un polo gastronomico. Gran variedad de restaurantes rodean la vieja estación, hoy convertida en Centro Cultural y feria de artesanos. La vieja estación vista desde atras. Las casas tienen los cercos cargados de flores. En la mayoría de los restaurantes del pueblo, tienen menu a la carta, pero habitualmente nos inclinamos por pedir el menu fijo, que consiste en una picada como entrada, parrilla libre, y algunos incluyen el postre y los pastelitos y mate de merienda.Otra opción,son las pastas caseras. El pueblo es muy tranquilo, a pesar de los fines de semana estar bastante concurrido, sin embargo, es un lugar que vale la pena conocer y disfrutar. Recorrer los negocios donde venden productos artesanales o un criadero de girgolas, donde explican todo el proceso y sus diferentes etapas. Por lo general termino la visita comprando girgolas y dulces caseros.

lunes, 22 de abril de 2013

Que dificil es llegar a donde uno quiere!!

Miércoles 23/01/13 Salimos temprano con toda la intención de llegar a la Laguna de los Pozuelos, nos habían dicho que es interesante y que hay flamencos en sus orillas. No teníamos muy claro el camino y en Abra Pampa buscamos la YPF (que ya no lo es) y preguntamos como estaba el camino que era lo que mas nos preocupaba por la lluvias que hubo durante estos días. En esta estación de servicio, encontramos un muchacho apilando unas gomas de autos y nos acercamos para consultarlo. No respondió nuestra pregunta pero riéndose llamo a otro muchacho que estaba dentro del galpón. Le repetimos nuestra pregunta... y exploto de risa! -buehh, se van a matar! el puente se ha caído! y se reían los dos como si fuera lo mas gracioso del mundo!. Tuvimos que cambiar nuestros planes y optamos por ir a Yavi. Para llegar, hay que pasar por la Quiaca. Nos habían advertido que no era un lugar lindo, ni pintoresco. Y en la entrada, te cobran $.10.- `por uso del pavimento! Una vez que se sale de La Quiaca,el camino se vuelve muy lindo, con curvas y pastos verdes, subidas y bajadas. El pueblo del Yavi es junto con Purmamarca el que mas me gusto. Tiene una iglesia muy bella, con un jardín delantero lleno de flores, al lado esta la Mansión del Marquez (no pudimos entrar por que estaba en reformas). Nos habían comentado en la entrada que siguiendo el río, había pinturas rupestres. Seguimos un pequeño sendero que bordeaba el río y mirábamos atentamente las piedras para encontrarlas, ya que no están señalizadas. Caminamos y el sendero había desaparecido, y las paredes de piedra también. Rehicimos el camino, y creo que fue de casualidad, alcanzamos a verlas casi al principio del camino. Me gusto mucho este lugar, por un lado las piedras, el río al medio, y cruzandolo los campos sembrados, a lo lejos las montañas y el cielo azul. De fondo el zumbido de las abejas y a mis pies, pequeñas flores azules. Almorzamos en uno de los comedores del pueblo, "La Magui". En una casita típica, con paredes de adobe y pequeñas ventanas. Pedí guiso de Quinoa (riquísimo!!), costeleta de llama con ensalada y tres bebidas ($.70.-) De ahí partimos hacia Laguna Colorada, nos habían comentado que era similar a la de Los Pozuelos y que tal vez tuviera flamencos, pero no. Es una inmensidad de cielo, de paisaje... Hay allí bajorrelieves en piedra, están rodeados de un cerco de piedras, pero se puede entrar en algunos de ellos. En el camino de acceso pasamos al lado de llamas y manadas de burros. A la noche cenamos en "La Peña de Carlitos", es muy conocida en Tilcara y esta llena de extranjeros, son famosos por sus tamales y fuimos por ellos, pero me quede por su humita. En total pedimos, 3 tamales,1 humita,2 empanadas de carne, 1 empanada de queso, 1 sopa casera y 3 bebidas ($.170.-)